Enfermería en números rojos

Enfermería en números rojos
En España el número de enfermas es claramente inferior a la media europea, esto se traduce en una peor atención a los pacientes, elevados índices de estrés para los enfermeros y un deterioro del sistema sanitario. En estas líneas desgranamos, datos en mano, algunos de los principales riesgos que conlleva esta carencia de personal de enfermería en los centros desde el punto de vista de la seguridad del paciente, de los propios enfermeros que lo sufren en sus carnes y desde la óptica económica. En el horizonte una Iniciativa Legislativa Popular puesta en marcha por SATSE para frenar esa bomba de relojería a la que se enfrentan muchos enfermeros en su día a día.

Actualmente la media de la Unión Europea de enfermeras por cada 1000 habitantes es de 8,8 pero en España apenas llegamos a las 5,3, nuestro país se encuentra, de hecho, en el puesto 24 de los 28 estados miembros en cuestión de ratios enfermera-paciente.

Sea por cuestión política, organizativa o una mera cuestión de ahorro (más adelante desmentiremos), el hecho es que nuestros vecinos europeos tienen muchas más enfermeras para cuidar del mismo número de pacientes y, paradojas de la vida, contratan a las enfermeras y enfermeros que se forman en España porque son de los mejor preparados del mundo (entre 1999 y 2007, 13.546 enfermeras formadas en España solicitaron la acreditación de su título para irse al extranjero).

“La escasez produce aberraciones y la rotación entre unidades es una de ellas”

Para elaborar el reportaje “Enfermería en números rojos” hemos querido abordar esta problemática desde un punto de vista global porque el tema tiene miga y las cifras lo demuestran. Según un estudio recientemente publicado por SATSE en España faltarían unas 131.000 enfermeras, 87.000 en el sistema público y cerca de 42.000 en el privado, lo que supone un incremento de las plantillas del 34%. Alfonso Cruz Lendínez, uno de los encargados de elaborar el estudio, nos cuenta que además en España hay casi el mismo número de enfermeras que de médicos, mientras que en la UE hay el doble de enfermeras por cada médico, y la evolución de la sociedad exige “pasar del cure al care”, es decir, potenciar un sistema de salud orientado en los cuidados y no solo en los procesos agudos.

Portada del reportaje de Enfermería Tv "Enfermería en número rojos"
Portada del reportaje de Enfermería Tv “Enfermería en número rojos”

El paciente lo sufre, y mucho

Los efectos negativos en el paciente parecen no solo evidentes sino también automáticos. José Miguel Morales, profesor de la Universidad de Málaga y experto en seguridad del paciente, nos cuenta que “se disparan las infecciones, los reingresos, la úlceras por presión” y otros muchos eventos adversos cuyo coste puede llegar oscilar entre los 1000 y 3000 millones de euros, según datos del Ministerio de Sanidad.

La morbilidad y mortalidad de los pacientes tiene una relación directa con el número las ratios de enfermería. En el estudio anteriormente citado, se señala, por ejemplo, que cuando la ratio se sitúa en torno a 10 pacientes por enfermera, el riesgo de mortalidad puede aumentar 1,37 veces en comparación con una asignación menor de pacientes por cada enfermera.

Los enfermeros sufren un elevadísimo nivel de estrés

Para poder cubrir todos los huecos que provoca esa carencia de enfermeros, muchos de ellos tienen que rotar entre diferentes unidades; incluso, nos cuentan algunas de las enfermeras entrevistadas, en una misma jornada pueden rotar por 4 o 5 unidades. Esto, nos dice José Miguel, es una “auténtica bomba de relojería”, y añade: “la escasez produce aberraciones y la rotación entre unidades es una de ellas”.

El 9% de los enfermeros han presentado bajas por depresión

“Es muy grande la responsabilidad que tenemos”, cuentan ellos mismos. Y es que cualquier equivocación en su trabajo puede tener consecuencias nefastas para el paciente, algo de lo que los enfermeros son muy conscientes, por lo que muchos de ellos terminan sufriendo las consecuencias del estrés en sus carnes: tensión muscular, trastorno del apetito, ansiedad, irritabilidad y preocupación excesiva son algunos de los síntomas de estrés más comunes. Pero muchas veces la excesiva rotación y la presión de cada día es demasiado fuerte, de hecho el 9% de los enfermeros han presentado bajas por depresión ligadas a su actividad laboral.

Todo tiene una explicación económica

En el momento en que nos ponemos a hablar de aumentar plantillas y contratación la excusa de “eso cuesta dinero” parece inevitable pero aquí, según parece, “problemas de costes no hay”, argumenta Vicente Ortún, porque “una atención basada en enfermería supone una calidad mejor con costes más pequeños”.

Al visitar al profesor en la Universidad Pompeu Fabra y experto en economía de la salud, nos cuenta que efectivamente una mayor contratación de enfermeras supondría un coste económico pero si tenemos en cuenta que el sistema necesita una redistribución de personal (equiparar las relaciones entre médicos y enfermería) el freno económico no tendría por qué darse. Según él el criterio no debe ser si se ahorra o no sino “que las cosas las haga quien mejor puede hacerlas y enfermería en agudos, crónicos y domiciliaria es la profesión que puede hacer mejor las cosas” (volvemos de nuevo al concepto de cambio de sistema, orientado hacia los cuidados).

Una ILP que regule las plantillas: la luz al final del túnel

En España no existe una regulación que marque las líneas rojas que jamás se pueden cruzar en cuestión de ratios enfermera paciente, es decir, los hospitales y centros se van organizando para sacar el trabajo pero no tienen una ley que marque el número máximo de pacientes que puede llevar cada enfermera. Se estima por ejemplo que en turnos de noche una sola enfermera puede tener hasta a 20 pacientes a su cargo.

Esta situación, nos cuentan desde SATSE, es insostenible y “ha llegado el momento de obligar a los que nos representan en el Congreso de los Diputados” de que digan públicamente si están a favor o no” de mejorar esta situación. Así que SATSE ha puesto en marcha una Iniciativa Legislativa Popular para crear una ley, tal y como existe en algunos estados de Estados Unidos y en Australia, que ponga límites. La ILP se encuentra todavía en proceso de recogida de las 500.000 firmas necesarias para iniciar la tramitación parlamentaria. En el texto presentado, se marcan algunas de las cuestiones que no deben faltar en esta regulación, como por ejemplo limitar el número máximo de pacientes por enfermera a 6-8 en unidades de hospitalización y a 2 en cuidados críticos.

La recogida de firmas se está realizando en toda España desde el mes de noviembre y forma parte de la campaña #FaltanMiles, que está llevando a cabo SATSE para concienciar a la sociedad y las autoridades sobre la falta de enfermeras que sufre nuestro país. Algunos rostros conocidos ya han mostrado su apoyo para pedir más enfermeras.

En el reportaje “Enfermería en números rojos” analizamos esta terrible situación que atraviesa la enfermería española. Para ello no solo hemos entrevistado a expertos en enfermería y seguridad de paciente sino que también contamos con el punto de vista económico de todo este problema y la experiencia de dos enfermeras que viven esta situación en su día a día.

 

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