Enfermeras que cambian el mundo: Mary Breckinridge

Fue una mujer de otro tiempo, que no se conformó con la vida que se ofrecía a las mujeres en su época. Su vida personal, nada fácil, y marcada por la muerte prematura de sus dos hijos, la llevó a entregarse a una profesión, y a una cruzada. La fuerte voluntad y determinación de Breckinridge canalizó su dolor en la reforma del sistema de atención sanitaria para muchas mujeres y niños en el sur rural de Estados Unidos.

La penosa atención que recibieron los hijos de Mary Breckinridge y que en ambos casos les llevó a la muerte movieron a esta mujer a querer cambiar la atención sanitaria que recibían mujeres y niños en los Estados Unidos en aquella época. Lideró un autentico movimiento que estaba fundamentado en sus estudios en Europa y que revolucionó el sistema de partería. Todo lo que sufrió en su vida personal sirvió para  mejorar la salud de miles de mujeres y niños, y reducir la mortalidad infantil por esta causa. Además, en el entorno más hostil, el medio rural, donde más falta hacía una atención sanitaria adecuada.

Esta foto de Mary Breckinridge está contenida en Wikipedia

Nació el 17 de febrero de 1881 en Memphis, Tennessee, en una familia importante. Breckinridge era hija del congresista de Arkansas Clifton Rodes Breckinridge y nieta de John C. Breckinridge, vicepresidente de los EEUU. Recibió una buena educación, con tutores privados en Washington. Cuando su padre es destinado a Rusia por encargo del presidente Grover Cleveland, toda la familia se desplazó con él.  Ella continuó su educación en San Petesburgo.

Fuera de su tiempo

Regresaron a los Estados Unidos en 1897. Su madre desaprobaba que fuera a la universidad y comenzara una carrera, quería un camino más tradicional para Mary. Así, se casó en 1904 con un abogado, Henry Ruffner Morrison, de Hot Springs, Arkansas. Murió solo dos años después. Entonces ella vio la oportunidad de burlar la presión materna y comenzar sus estudios de enfermería en el Hospital St. Luke de la ciudad de Nueva York. Allí Permaneció tres años y se graduó en enfermería en 1910 antes de regresar al sur.

En 1912 volvió a casarse. Fue con Richard Ryan Thompson, un nativo de Kentucky que se desempeñaba como presidente de Crescent College and Conservatory en Eureka Springs, Arkansas. La pareja tuvo dos hijos. Su hija Polly nació prematuramente en 1916 y no sobrevivió. Dos años más tarde, su hijo de cuatro años, Clifford Breckinridge, murió de apendicitis. El esposo de Breckinridge le fue infiel y se divorciaron en 1920.

Breckinridge recurrió a su profesión para intentar superar las dificultades de la muerte de sus hijos y su divorcio. Dejó a su marido seis meses antes del final de la Primera Guerra Mundial.  Trabajó como enfermera de salud pública en Boston y Washington, D.C., mientras esperaba un puesto en la Cruz Roja Americana en Francia. Cuando llegó a Francia, después del armisticio para trabajar con el Comité Americano para la Francia devastada, inició un programa para proporcionar alimentos y asistencia médica a niños, madres lactantes y mujeres embarazadas. Su trabajo en Francia y sus visitas a Inglaterra la convencieron de que la salud de los niños estadounidenses rurales se beneficiaría de la presencia de matronas capacitadas. Un viaje educativo a Escocia completó su plan, ya que allí observó cómo un servicio de enfermería brindaba atención médica a una población dispersa.

Enfermeras a caballo

Después de sus estudios adicionales de enfermería y capacitación en partería, se fue a la zona rural de Kentucky y comenzó a trabajar en 1925. En 1928, su servicio se llamó Frontier Nursing Service (FSN) y estuvo durante varios años totalmente respaldado por los fondos personales de Breckinridge, la herencia de su madre. Diseñó alrededor de un hospital central y un médico, muchos puestos de enfermería. Para compensar la ausencia de carreteras o transporte confiables, el servicio contó con enfermeras a caballo capaces de llegar incluso a las áreas más remotas en todo tipo de clima.

El FNS, en cinco años, había llegado a más de 1.000 familias rurales en un área que excedía las 700 millas cuadradas. Los miembros del personal de FNS formaron la organización que se convirtió en la Asociación Americana de Enfermeras Parteras. Breckinridge planeó la recaudación de fondos y la publicidad necesaria para mantener el servicio en crecimiento. La Frontier School of Midwifery and Family Nursing, otra parte de FNS, capacitó a cientos de parteras.

Su hospital

El hospital FNS en Hyden, Kentucky, ahora se llama Hospital Mary Breckinridge, y funciona hoy, con un nuevo Centro de Atención Médica para Mujeres, aún cumpliendo la misión que Breckinridge creó en la década de 1920.

Una historia de éxito

Así catalogó Malcom Gladwell en su libro «Outliers» porqué hay personas que triunfan y otras que no. A través de su viaje por el mundo de los «fuera de serie», nos convence de que nuestro modo de pensar en el éxito es erróneo. Prestamos demasiada atención al aspecto de estas personas, y muy poca al lugar de donde vienen, es decir, a su cultura, su familia, su generación y a las singularidades de su educación.

En ese libro podemos ver las razones que llevaron a Mary Breckinridge a tener éxito. Su trabajo era muy significativo e importante para ella, había una causa que llevaba a esta mujer a superar todos los inconvenientes que sufrió que fueron muchos, el vivir el drama de sus hijos y también de otros niños en la guerra. También su éxito estuvo marcado por un trabajo muy complejo, ayudada de su gran formación como enfermera y matrona.  Y la tercera, pudo desarrollar su plan de manera independiente. Una parte significativa del éxito de Breckinridge, explica, «se atribuye a que ella tiene el control de lo que sucedió con las enfermeras de Frontier y cómo fue capaz de tomar y decidir las cosas por su cuenta. Al no contar con los fondos de la Oficina de Niños de Kentucky o de la Asociación Estadounidense de Salud Infantil, jugó un papel importante en que Breckinridge pudiera tomar sus propias decisiones sobre sus sistemas de reforma, no tenía a nadie por encima de ella a quien también tuviera que escuchar». La historia de éxito de Breckinridge no fue fácil de lograr, pero sus oportunidades y desventajas la empujaron a trabajar duro y a realizar grandes esfuerzos que la llevaron a una carrera exitosa.

Salón de la Fama

Mary Breckinridge está representada en el Salón Nacional de la Fama de la Mujer. Esta es una institución estadounidense creada en 1969 por un grupo de personas en Seneca Falls, Nueva York . Aquí fue donde se realizó la convención de derechos de la mujer de 1848 . El Salón Nacional de la Fama de la Mujer nombra a importantes mujeres estadounidenses a través de un riguroso proceso de selección de honores que involucra a representantes de las organizaciones y áreas de especialización importantes de la nación. Los nominados se seleccionan sobre la base de los cambios que crearon que afectan los aspectos sociales, económicos o culturales de la sociedad.

No hay duda de que Mary Breckinridge fue una mujer que mejoro la sociedad de entonces, que implementó cambios en la sanidad que ayudaron a mejorar la salud, especialmente de madres y niños. También favoreció el crecimiento de la mujer y su vida fue un ejemplo a seguir. Cada día muchas enfermeras implementan pequeños cambios que mejoran la salud de las personas, fruto de la investigación y de la ciencia. ¿Quieres contarnos tu historia? Hazlo a través de info@enfermeriatv.es y de nuestras redes, con #Enfermeras2020.

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