No podemos llegar tarde al cáncer de mama

La prevención y detección precoz ante el cáncer de mama es la primera y principal arma que tenemos para hacer frente a esta enfermedad. Mejora el pronóstico y la supervivencia, y es la piedra angular para su control. Un cáncer que es el más frecuente entre las mujeres, aunque también puede afectar a hombres. Una enfermedad cuya evolución se ha visto marcada por la pandemia en el diagnóstico, tratamiento, cirugía, rehabilitación, e incluso, en el abordaje de los cuidados paliativos. Tras esos procesos, muchas vidas, compañeras, amigos, hermanas, personas con nombres y apellidos.

La pandemia mundial de la enfermedad por coronavirus, denominada COVID-19 , sigue teniendo un impacto grave en muchas personas, incluidas las personas con cáncer de mama, sus familias y cuidadores.  Mientras las autoridades sanitarias todavía ajustan la convivencia con otras enfermedades, en el Día Mundial contra esta enfermedad hay que reivindicar que no podemos llegar tarde al cáncer de mama, porque hacerlo supone perder vidas.

Según el Observatorio del Cáncer AECC, en España se diagnosticaron 33.307 nuevos casos en 2019; lo que representa algo más del 30% de todos los tumores del sexo femenino en nuestro país.  El mayor número total de diagnósticos se encuentra en las mujeres en la franja de los 45-65 años. Este es uno de los motivos de que en estas edades se implementen la mayoría de programas de cribado. Aunque el 5,6 por ciento de las mujeres entre 50 y 69 años nunca se han hecho una mamografía. A pesar de ello, después de los 75 años, con el envejecimiento, aumenta el número de mujeres diagnosticadas. Afortunadamente, la tasa de supervivencia también crece, en los últimos 30 años ha aumentado hasta llegar a un 90%, gracias a los avances en investigación y la prevención.

En este día, SATSE defiende que es necesario mejorar los recursos que se destinan a la prevención, diagnóstico y evolución de esta enfermedad y pide a la mujer que siga sensibilizada en la batalla contra el cáncer de mama.

Un cáncer que no espera

Según SEON, el diagnóstico de cáncer ha caído entre el 20 y el 25 por ciento durante las fases más duras de la pandemia. A través de estudios como el desarrollado por la Unidad Funcional de Mama del Hospital Universitari Germans Trias i Pujol, conocemos que ha tenido una influencia indirecta, pero importante en el manejo habitual de esta enfermedad. Sólo en el campo del diagnóstico, se ha visto afectado sobre todo el sistema de cribado del cáncer de mama. En el área de salud del área metropolitana norte de Barcelona se han dejado de hacer aproximadamente 28.000 mamografías, lo que se traduce en un retraso en el diagnóstico precoz del cáncer de mama previsto en aproximadamente 89 casos. Esto hay que multiplicarlo por el número de unidades de mama que hay en nuestro país.

Cada hora tres mujeres en España son diagnosticadas de cáncer de mama según la Sociedad Española de Oncología Médica (SEOM). Los hombres también pueden padecer cáncer de mama, aunque es una enfermedad poco frecuente. Menos del 1 % de todos los casos de cáncer de mama se producen en hombres. Puedes leer el resultado del estudio en breastcancer.org 

La tasa de mortalidad por cáncer de mama en España es de las más bajas. Aún así representa cerca del 17% de todos los fallecimientos por cáncer del sexo femenino en nuestro país, y el 3,3 % del total de muertes entre las mujeres.

Enfermeras, siempre presentes

Las enfermeras siempre están presentes, incluso antes de que llegue a producirse. Desde Atención Primaria, la enfermería trabaja, además de en el seguimiento y cuidados, en el ámbito de la detección precoz y la prevención. Se estima que el riesgo de padecer cáncer de mama a lo largo de la vida es de, aproximadamente, 1 de cada 8 mujeres, por eso las estrategias para la prevención y el diagnóstico precoz son imprescindibles. La matrona ayuda a resolver muchas de las dudas que puede tener la mujer.

La autoexploración es una de las herramientas en la detección precoz, así explica una matrona cómo desarrollarla.

Más calidad de vida

La enfermera no sólo aborda el proceso de enfermedad, sino que promueve actuaciones que favorecen, desde el ámbito sanitario, una mayor calidad de vida para las personas con cáncer. Un ejemplo de ello es el trabajo que desarrollan las enfermeras desde la Unidad de Micropigmentación mamaria del Hospital Universitario Ramón y Cajal.

Las enfermeras también actúan ayudando a las personas a normalizar su vida desde todos los prismas.

Pero la actuación enfermera en el ámbito de la prevención también se dirige a educar en salud a la población para evitar los factores de riesgo. Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), en la prevalencia del cáncer influyen estos factores: consumo de alcohol, tabaco y drogas; alimentación y dieta; actividad y ejercicio físicos; radiaciones o exposición a sustancias cancerígenas y determinadas infecciones. Y es que el camino para vencer al cáncer sigue estando en la prevención y detección precoz, junto al avance en la investigación y los tratamientos. Nada de esto puede pararse en tiempos de pandemia, porque el cáncer no entiende de coronavirus y sigue su avance.

Estás viendo:
No podemos llegar tarde al cáncer de mama

¡Compártelo!