¿Qué tienen que ver la enfermería y el cambio climático?

Cumbre del clima, movilizaciones estudiantiles y descontento generalizado. El cambio climático copa las portadas de los diarios al mismo tiempo que se lleva millones de vidas al año. Y mientras el mundo se enfrenta a una amenaza global la enfermería lo hace también a un nuevo reto: afrontar el nuevo patrón de salud y explorar las mejores soluciones de cuidados.

La Cop25 termina con controversia y una nueva convocatoria de Friday For Future para denunciar la inacción de los gobiernos. Porque, según el mismo movimiento dice, un fracaso más es una oportunidad menos.

Esta tan esperada cita termina sin hechos tangibles a pesar de que las cifras invitan a tomar medias cuanto antes. La OMS prevé, que entre 2030 y 2050, el cambio climático causará unas 250.000 defunciones adicionales cada año, debido a la malnutrición, el paludismo, la diarrea y el estrés calórico.

“Tenemos que estar seguros de que el cambio climático está en el currículum de las enfermeras y enfermeros”

En los últimos 130 años el mundo se ha calentado aproximadamente 0,85 ºC y esto afecta gravemente a la salud cardiovascular de la población. Cáncer de pulmón, partos prematuros, bebés con bajo peso, patologías respiratorios y alergias son algunos de los problemas de salud derivados del llamado cambio climático.

Las repercusiones en la salud de la población son ya innegables, de lo que poco se ha hablado hasta ahora es del reto que enfermería tiene en esta problemática mundial.

Enfermería para afrontar el cambio de patrón de salud

Ya en el Congreso Internacional de Enfermería, celebrado en Barcelona en 2017, el tema copó una de las jornadas de debate, porque la enfermería tiene una estrecha relación con este tema. “Tenemos que estar seguros de que el cambio climático está en el currículum de las enfermeras y enfermeros”, nos decía Barbara Sattler, en una entrevista a Enfermería tv. La profesora de la Universidad de San Francisco y fundadora de la Alianza de Enfermeras por los Ambientes Saludables recalcaba además que “vamos a ver climas extremos, migraciones ocasionadas por fenómenos climáticos y cambios en las enfermedades”. Y la profesión de enfermería tiene que estar preparada para afrontar esa situación y prevenir el deterioro de la salud de las poblaciones. Es fundamental, nos decía, “que esté formada, que lo lleve a la práctica e investigue”.

¿Cómo lo puede hacer?

La enfermería tiene una importante misión en “la evaluación de las mejores vías de adaptación ante los cuidados que precisan los pacientes” como consecuencia del cambio climático. El calentamiento del planeta, los fenómenos meteorológicos, las sequías y la contaminación del aire ocasionan daños en la población, daños que la OMS ya ha empezado a cuantificar.

“Necesitamos educación no solo sobre lo que debemos hacer en nuestras casas si no también en nuestro sistema sanitario”

Se estima que el coste de los daños directos para la salud (es decir, excluyendo los costes en los sectores determinantes para la salud, como la agricultura y el agua y el saneamiento) se sitúa entre 2000 y 4000 millones de dólares de aquí a 2030. En la ola de calor que sufrió Europa en el verano de 2003, por ejemplo, se registró un exceso de mortalidad cifrado en 70. 000 defunciones.

Revisar la contaminación de los centros sanitarios

Enfermería es capital también en la educación de reciclaje en los centros sanitarios, nos comentaba Barbara Sattler en la entrevista, algo que debe hacerse de una manera cuidadosa y estudiada, ya que esta profesión trabaja todos los días con materiales desechables y altamente contaminantes.

Algo en lo que también coincide Linda Silas, presidenta de la Federación Canadiense de Sindicatos de Enfermeras y Enfermeros, que tras su visita a la Cop25 nos decía que “en los centros sanitarios se produce una de las mayores emisiones de gas y polución del aire”. Apuntaba también a la “gran cantidad de plástico que se tira”, algo en lo que ellas, como enfermeras, añade, “tienen mucho que hacer”.

¿Cómo repercute la contaminación en nuestra salud?

No solo se trata de teorías, ya hay datos que confirman que el cambio climático y nuestros comportamientos poco sostenibles influyen en nuestra propia salud. Según varios estudios de la Escuela Nacional de Salud, del Instituto de Salud Carlos III, se estima que podría haber 30.000 muertes al año relacionadas con respirar aire contaminado.

Nuestros comportamientos poco sostenibles influyen en nuestra propia salud

Además, a la contaminación atmosférica se le atribuyen anualmente 1.700 casos de bajo peso al nacer (el 13% de este tipo de casos) y 2.400 partos prematuros (el 17% de los partos prematuros).

  • Cáncer de Pulmón. alrededor del 10% de los casos de cáncer de pulmón es atribuible a la contaminación atmosférica. Esto significa que solo en 2019 cerca de 3.000 casos podrían haberse evitado.
  • Partículas PM. Son las partículas que provienen de la combustión en motores de combustible fósil sobre todo. Su efecto se observa, sobre todo, en enfermedades respiratorias y se estima que podría provochar unas 2.600 muertes al año.
  • Ozono troposférico. La elevada presencia de este componente en el aire produce unas 500 muertes al año en España. Se ha observado también su efecto en el nacimiento de bebés con bajo peso y problemas de demencia.
  • Dióxido de nitrógeno. Podría causar unas 3.300 muertes al año en España. A él se le atribuyen mayor riesgo de sufrir mortalidad prematura, partos prematuros, bajo peso y otras complicaciones en el nacimiento, alteraciones del desarrollo cognitivo y función pulmonar deficiente.

¿Qué está haciendo el Ministerio ante esto?

Según ha informado la ministra de Sanidad en funciones María Luisa Carcedo, con motivo de su visita a la obra Pollution pods, situada en la #COP25, desde el Ministerio ya se está desarrollando un Plan de Aire, que incluye medidas para combatir el impacto de la contaminación del aire en la salud.

Este plan incluirá una guía de prevención ante episodios de contaminación atmosférica. De esta manera, explican desde el Ministerio, se establecerán niveles de riesgo según rangos de contaminación, que se fijarán en función de los índices de calidad del aire. La idea es que se pueda actuar con antelación para prevenir los efectos nocivos que la contaminación produce en la salud, haciendo especial hincapié en los grupos más vulnerables.

Consejos para todos los públicos

Hay cosas que podemos hacer todos, sea cual sea nuestro trabajo. Así que nunca está de más recordar esta pequeña guía de consejos para todos los públicos:

  • Compra más a granel llevando el envase de casa
  • Mejor utiliza productos recargables y retornables (pilas, lápices e incluso el tupper que llevas al trabajo).
  • No a los alimentos preparados en envases desechables.
  • Disminuye el consumo de agua. Usar la lavadora de manera consciente, evitar las duchas largas o utilizar el sistema de doble descarga en el inodoro puede ahorrar mucha agua. Y ¿sabías que usando un difusor en el grifo del fregadero se puede ahorrar hasta un 50% de agua?
  • Gestiona el uso de la energía en casa con un poquito de cabeza. Electrodomésticos con la máxima eficiencia energética y buenos cerramientos pueden ayudar a ahorrar en calefacción.
  • Reduce el consumo y opta por lo reciclado o los bienes de consumo compartido. Arregla el calzado en lugar de comprar otro nuevo, consume productos de segunda mano o vuelve al trueque, que en realidad es muy trendy.

Enfermería se cuela en la Cop25

En total 150 organizaciones han formado parte de la Cop 25 y solo una de ellas representa a la enfermería: la Federación Canadiense de Sindicatos de Enfermeras y Enfermeros.

Linda Silas, presidenta de esta organización sindical, acudió a la Cumbre Internacional del Clima para aportar su visión sobre la importancia de la enfermería a la hora de adaptarse al reto del cambio climático.

“Necesitamos educación sobre cambio climático pero no solo sobre lo que debemos hacer en nuestras casas si no también en nuestro sistema sanitario”, nos contaba Silas en una entrevista que le hicimos con motivo de su visita. Esta problemática “está costando mucho dinero al sistema sanitario” y esto es algo que sucede ya en todo el mundo, añadía.

La Cop25 ha terminado con la sonada visita de Greta Thumberg. Pero ella no ha sido la única joven cabeza visible del levantamiento contra el cambio climático. A pesar de haber sido menos mediáticas, hay más figuras que merecen ser destacadas: Licypriya Kangujam y Vanessa Nakate, las llamadas ‘Gretas’ del sur. Las homónimas de Greta en India y Uganda son, junto con otros líderes menos conocidos, referentes y abanderados del cambio climático a nivel mundial.

Estás viendo:
¿Qué tienen que ver la enfermería y el cambio climático?

¡Compártelo!