Tengo diástasis ¿Y ahora qué hago?

La diástasis afecta a cerca del 80% de mujeres tras el parto. Muchas de ellas se recuperan de manera natural pero para otras puede convertirse en patología. La autoevaluación y la visita al fisio son imprescindibles después de las 6-8 semanas tras el parto para poder realizar el tratamiento correcto y evitar los efectos adversos de la diástasis.

Según algunos estudios, todas las mujeres durante el último mes de embarazo tienen diástasis. Los músculos de la tripa están diseñados para soportar la distensión abdominal pero todo tiene su límite. Así que fuera pánicos, tener diástasis es normal y, sobre todo, muy común, pero hay que controlar los tiempos para aprender a cerrarla y que no se convierta en patología. Aquello de “cariño, esta tripa no es la mía” puede quedar en un vago recuerdo, te enseñamos cómo.

En Pulp Fisio nos hemos propuesto acabar con los bulos y enseñarte a cerrar la diástasis

En sí, la diástasis es la separación entre los rectos abdominales, pero entran en juego otros músculos que Sandra, de Fisioespecialistas, nos explica a la perfección en el último programa de Pulp Fisio. Es esa conocida línea alba.

Algunas mujeres a las pocas semanas de dar a luz tienen la diástasis completamente cerrada. No es lo más común, el 80% de nosotras tenemos diástasis tras dar a luz, pero ciertos cuerpos son más agradecidos para estos temas y en algunos casos los tejidos conectivos se regeneran de manera natural y sin realizar ningún tipo de ejercicio ni terapia.

Aprende a cerrar la diástasis con Pulp Fisio

Para muchas mujeres este “milagro de la naturaleza” es eso, un milagro, y tienen que acudir a un especialista para corregir la diástasis. Pues bien, en Pulp Fisio nos hemos propuesto acabar con los bulos y enseñarte a cerrar la diástasis. Sandra Gómez, fisioterapeuta experta en mujer, es la encargada de darnos todos los trucos de una manera muy práctica.

En la primera entrega nos centramos en las claves para saber si tenemos diástasis, cómo hacer una primera autovaloración en casa y, sobre todo, cómo identificar que podría existir patología para acudir a un profesional que nos ayude.

Sandra nos explica que “todas las mujeres deberían hacerse una valoración a las 6-8 semanas” después de haber dado a luz. Hasta ese momento es normal tener diástasis, a partir de entonces puede convertirse en patología.  No obstante, para descartar posibles problemas, siempre es bueno hacerse una valoración abdomino-pélvica.

 

Qué me puede pasar si no cierro mi diástasis

Aunque muchas veces lo que más nos preocupa es lo meramente estético, la diástasis puede ser algo serio con consecuencias de lo más diversas. Puede causar pérdidas de orina, dolor en las relaciones sexuales, estreñimiento, daños en el suelo pélvico, problemas digestivos y dolor abdominal.

Según algunos estudios, todas las mujeres durante el último mes de embarazo tienen diástasis

No olvidemos que buena parte de nuestros órganos quedan desprotegidos (en mayor o menor medida) por lo que ciertos movimientos o prácticas del día a día pueden ser especialmente lesivos si nuestra diástasis no se cierra debidamente.

La importancia del transverso

No solo es relevante esa separación entre rectos sino que la musculatura interior de nuestro abdomen es crucial para volver a poner el cuerpo a punto tras el parto.

Así que dejemos de hacer abdominales para marcar tableta porque lo que realmente importa es fortalecer la musculatura menos visible, que muchas veces olvidamos. Es el caso del transverso, el músculo más interno del abdomen y, sin embargo, tan importantes.

Bye bye ab crack

La moda del ab crack estuvo en voga hace un par de años gracias a varias de top models que empezaron a lucir sus, aparentemente, perfectos abdómenes en Instagram. ¿Recordáis aquellos vientres planos con una marcada línea alba separando los rectos abdominales? Pues bien, eso es el ab crack.

“Yo también quiero tener esa tripa” era la reacción instintiva al ver cualquier fotografía. Pero la realidad no era otra cosa que la rotura de los abdominales, como su propio nombre indica; una especie de diástasis abdominal forzada por el excesivo ejercicio hiperpresivo de los rectos abdominales.

La diástasis puede ser algo serio con consecuencias de lo más diversas

Aunque ya no está tan de moda siempre viene bien recordar lo que es saludable y lo que no para nuestro cuerpo, por si las moscas. Así que no, no tenemos por qué desear tener la tripa de Emily Ratajkowski.

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Tener conciencia y saber identificar alarmas

No se trata de vivir en constante alerta pero sí es importante conocer nuestro cuerpo para poder identificar cuándo lo que nos sucede es una consecuencia normal de haber dado a luz y sin importancia y cuándo tenemos que pedir ayuda. Como en muchas otras cosas lo bueno es darle normalidad, hablarlo y, en el caso de la diástasis, acudir a un fisioterapeuta especializado si algo va mal.

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