Vidas reales, reivindicaciones justas

Vidas reales, reivindicaciones justas

La situación de las enfermeras y enfermeros en el ámbito hospitalario es cada día más difícil. Plantillas diezmadas, gran sobrecarga asistencial, temporalidad y unas condiciones laborales y retributivas inaceptables y precarias. Las propias enfermeras a través de historias reales denuncian una situación que, en algunos casos, les lleva incluso al abandono profesional.

Una vez superado lo peor de la pandemia de la Covid-19, la situación laboral de las enfermeras en el ámbito hospitalario es desolador. Siguen sufriendo los mismos problemas estructurales  y de medios que antes de la crisis sanitaria. Se ven impotentes ante la mermada atención y cuidados que pueden prestar a los pacientes. De hecho, las enfermeras y enfermeros de hospitales atienden de media a 20 y 25 pacientes, con repercusiones graves en la calidad y seguridad asistencial y en la propia salud laboral de los profesionales. Cifras que aumentan en determinados servicios. Lorena Laje, desde su experiencia, confirma que cuida de hasta 31 pacientes en el turno de noche.

Decisiones críticas

Además, uno de cada tres profesionales, según el Sindicato de Enfermería, SATSE, encadenan contratos temporales que precarizan su labor y la conciliación con su vida personal. Esta penosa situación laboral queda reflejada en la vida laboral y personal de Magdalena Castellanos, una enfermera gallega que ha tenido que vivir innumerables situaciones difíciles derivadas de la falta de personal y la temporalidad en los servicios. Entre ellas, la situación vivida una noche en la que entraron en las Urgencias cinco críticos a la vez y tuvieron que priorizar a quien atender: «Tomar una decisión de esas características te la llevas a casa, porque puedes acertar o no». De hecho, Magdalena ha tenido que parar para no abandonar la profesión.

Situación laboral

No olvidemos que las enfermeras y enfermeros que prestan sus servicios en los hospitales trabajan a turnos, de noche y durante los domingos y festivos.

Esto conlleva un innegable desgaste físico, psíquico y emocional, al tiempo que se dificulta enormemente la conciliación de la vida personal y laboral. Yolanda  Durán narra como las dificultades te hacen arrastrar todos los problemas laborales a casa.

Unos profesionales que pese a su formación de Grado perciben un sueldo base medio mensual de entre 1.200 y 1.300 euros y reciben por cada noche una media de tres euros la hora, cantidad que se reduce aún más si trabaja más de 70 horas al mes de noche. Eso unido, a la difícil situación profesional, vinculada a unas condiciones de trabajo extremas, hace que muchos profesionales se replanteen su profesión, y busquen otras salidas profesionales alejadas de los centros hospitalarios españoles.

Desde SATSE se insta a las administraciones sanitarias, ministerio y consejerías de salud, a que pongan solución a esta problemática. Una problemática que arrastra a enfermeras y enfermeros al abandono profesional; el desgaste físico y emocional, y una vida insalubre derivada de las penosas condiciones laborales y profesionales a las que se enfrentan.

FOTO POST: Francisco Àvia_Hospital Clínic de Barcelona.
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