SATSE reclama la enfermera escolar en el «equipo Covid-19»

enfermera escolar
El Sindicato de Enfermería, SATSE, ha reclamado la incorporación de la enfermera escolar al equipo “Covid-19". Trabajará para evitar riesgos en la salud y seguridad de niños, niñas y jóvenes. La organización sindical reclama al Gobierno que en el protocolo que espera consensuar con las consejerías de Educación de las comunidades autónomas contemple finalmente la propuesta de incorporar una enfermera en los centros educativos del conjunto del Estado.

Si antes de la pandemia las enfermeras escolares tenían un papel clave, ahora mucho más. Sin embargo, en las pautas dadas por el Gobierno para la reanudación del curso escolar, no hay ni una sola mención a la presencia de un profesional sanitario en el Comité COVID con el que deberán contar los colegios. SATSE ha criticado que el protocolo sobre “Medidas de prevención, higiene y promoción de la salud frente a la covid-19 para centros educativos en el curso 2020-2021” que ha planteado el Ministerio de Educación. El texto no contempla la implantación de la figura de las enfermera escolar como profesional sanitario que preste la atención y cuidados necesarios a los alumnos y alumnas. SATSE reclama la enfermera escolar en el «equipo Covid-19» de todos los centros escolares.

En este sentido, el Sindicato ha denunciado que se proponga la creación de un equipo “Covid-19” en el que formen parte distintos miembros de la comunidad educativa y no se incluya al profesional sanitario que, por conocimientos, competencia y cualificación, garantice la mejor respuesta a las necesidades asistenciales y de prevención y promoción de la salud que existen en todos los centros escolares, especialmente en el nuevo curso donde la posibilidad más que fundada de que se produzcan nuevos rebrotes de la enfermedad es evidente.

“Si siempre ha resultado necesaria la presencia de, al menos, una enfermera o enfermero en cada centro escolar, ahora lo es más si cabe, ya que evitaría que sean miembros de la comunidad educativa, como los profesores, a lo que se les cargue con la responsabilidad de alertar, vigilar y establecer medidas de prevención ante posibles casos de alumnos y alumnas con síntomas compatibles de la Covid-19”, apuntan.

Inversión en salud

El Sindicato de Enfermería considera que el motivo principal por el que el Gobierno y las consejerías de Educación y Sanidad de las autonomías no se deciden a generalizar esta figura en los centros escolares es meramente económica cuando sólo tendría un coste estimado de 16-20 euros al año por habitante. Se trata, según el Sindicato, de un coste “irrisorio” si se compara con los beneficios en salud que supondría contar con una enfermera o enfermero, en el actual escenario de pandemia y en cualquier otro periodo, por los miles de millones de euros que generan a nuestro sistema sanitario público distintos problemas de salud que puede prevenir (Obesidad, diabetes, consumo de alcohol y sustancias estupefacientes).

Asimismo, desde la organización sindical se insiste en que, ante la mayor dificultad que existe para que la población escolar, fundamentalmente, la de menor edad, cumpla las indicaciones sanitarias pertinentes y se sienta protegida, el contar con una enfermera o enfermero en el propio centro que informe, oriente, alerte y vigile la evolución de este grave problema de salud pública, no solo ante los alumnos y alumnas, sino al resto de la comunidad educativa, resultaría una cuestión de vital importancia.

Por ello, el Sindicato de Enfermería confía en que las autoridades competentes finalmente tomen la decisión acertada. De esta forma, posibiliten la implantación progresiva a partir del próximo curso 2020-2021 de la enfermera escolar en todos los centros escolares. Se trata de una garantía de la protección de la salud de millones de menores.

Medidas propuestas

La propuesta del Ministerio de Sanidad plantea una estrategia dirigida a ofrecer un entorno seguro y saludable al alumnado y personal de los centros educativos. El objetivo es retomar la actividad presencial para el curso 2020-2021 que comienza en septiembre. El texto, según explica Sanidad en nota de prensa, señala como prioritario la detección precoz de posibles casos de COVID-19 y la gestión adecuada de los mismos.

Los principios básicos que rigen las medidas definidas son la limitación de contactos, las medidas de prevención personal, la gestión de casos y la limpieza y ventilación. Además, se establecen acciones transversales como la reorganización del centro; la coordinación y participación; la comunicación; y educación para la salud y la equidad. Además contempla:

  • Hasta 4.º curso de Educación Primaria, incluido, grupos estables de alumnado, idealmente con 15 alumnos/as (máximo 20).
  • En 5.º y 6.º de Educación Primaria, Educación Secundaria y Bachillerato mantener distancia de seguridad (1,5 metros).
  • Priorizar la utilización de los espacios al aire libre, en la medida de lo posible.
  • Higiene de manos frecuente y meticulosa, evitar tocarse la nariz, ojos y boca o usar pañuelos desechables.
  • La mascarilla en educación infantil no es obligatoria y en Primaria, de 1.º a 4.º, tampoco. A partir de 5.º de Primaria el uso de mascarilla será obligatorio (sin distancia de seguridad).
  • Protocolo de limpieza y desinfección.
  • Tareas de ventilación frecuente en las instalaciones y durante al menos cinco minutos al inicio de la jornada, al finalizar y entre clases.
  • Protocolo gestión de casos. Consistirá en aislar, llamar a la familia y al centro de salud mas cercano o teléfono comunidad autónoma. Con síntomas de gravedad, 112. Salud Pública hará la identificación y seguimiento casos.

Enfermera escolar

A día de hoy, la inmensa mayoría de los centros públicos no cuentan con enfermera escolar. La COVID-19 nos ha enseñado que su actuación es, si cabe, aún más necesaria en la situación de pandemia en la que nos encontramos.

La figura de la enfermera escolar surge en Europa a finales del siglo XIX y, en la actualidad, está plenamente consolidada en distintos países de nuestro entorno, como Reino Unido o Francia. Sin embargo, el número de enfermeras y enfermeros que realizan su actividad dentro del ámbito educativo en España es todavía muy escaso. Así lo manifiesta la Plataforma Estatal de Enfermera Escolar.

 

La no existencia de la enfermera escolar en los centros públicos exige al profesorado u otro personal escolar que asuma los cuidados que necesitan nuestros hijos e hijas, la educación para la salud y la prevención de la enfermedad.

Hoy, ningún padre o madre duda de lo que le reporta una enfermera en su colegio. Sobre todo, aquéllos que ya disfrutan de este servicio, que además es una inversión para mejorar la salud de toda la sociedad. Así lo refleja un colectivo especialmente sensible y demandante de cuidados, como es el de pacientes crónicos.

Prevención de la salud

Además de la labor asistencial y de prevención y promoción de hábitos de vida saludable entre el alumnado, la enfermera escolar libera al profesorado de la imposición de proporcionar una atención sanitaria . Favorece la conciliación de la vida laboral y familiar, evitando el absentismo laboral de los padres y madres por determinados problemas de salud de los más pequeños: diabetes, epilepsia, alergias, etc. La enfermera escolar desarrolla una incansable labor en el ámbito educativo, el programa Enfermería Visible así lo muestra.

La labor informativa y formativa que puede desarrollar la enfermera escolar en materia de prevención y promoción de hábitos de vida saludables complementa en positivo la formación impartida por el profesorado en los centros, y evita enfermedades futuras y los costes que para el sistema sanitario suponen. Invertir en salud es ahorrar en problemas y mayores gastos a largo plazo.

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