La sociedad española, solidaria y comprometida con la donación

El 86% de las familias dice sí a la donación cuando uno de sus seres queridos fallece. Esto demuestra, según la Organización Nacional de Trasplantes, que la sociedad española es una sociedad solidaria y comprometida. A este dato debemos sumar quienes donan médula ósea o un órgano en vida. Esto hace posible el liderazgo mundial de nuestro país en donación de órganos, un récord que mantiene durante 28 años consecutivos y que salva muchas vidas.

Con motivo del Día Nacional de Donante de Órganos, Tejidos y Células, la Organización Nacional de Trasplantes (ONT) rinde homenaje a los donantes y sus familias, cuya generosidad se hace patente año tras año. Donantes, que aún durante la crisis sanitaria por el nuevo coronavirus, han hecho posible realizar 274 trasplantes de órganos, pese a las enormes dificultades impuestas durante el pico de la pandemia. Además España en 2019 repitió su liderazgo y en su balance anual alcanzó los 48,9 donantes por millón de población (p.m.p.), con un total de 2.301 donantes. Esto permitió realizar 5.449 trasplantes de órganos, con máximos históricos en trasplante renal y pulmonar. Esta cifra eleva la tasa de trasplantes a 116 p.m.p. Esta claro que la sociedad española es solidaria y está comprometida con la donación.

Desde la Federación Nacional de Asociaciones para la Lucha contra las Enfermedades del Riñón, ALCER, han agradecido en estos días el esfuerzo de los profesionales sanitarios porque han sido capaces de continuar con la donación y trasplante en los casos más complicados. Una vez recuperada parcialmente la normalidad, y bajo el lema «Donar es amar«, piden a la ciudadanía que se sumen a la donación.

Trasplante de vivo

Pero las donaciones llegan también de donantes vivos. En las últimas tres décadas, desde la creación de la ONT hasta el pasado 31 de mayo, 4.652 pacientes han recibido un trasplante renal de vivo. El donante vivo renal es en seis de cada diez ocasiones mujer y su media de edad es de 51 años. La relación más frecuente entre donante y receptor es cónyuge/pareja sentimental. Es así en un 33% de los casos, seguida de padre/madre (28%) y hermano/a (24%).

La intervención quirúrgica se lleva a cabo por técnicas poco invasivas, mediante cirugía laparoscópica en el 98% de los procedimientos, lo que permite una estancia corta en el hospital, de sólo cuatro días de media.

En estos casos, la protección de donantes y receptores es una de las principales misiones del programa nacional de donación y trasplante, siendo el Registro Español de Donante Vivo Renal una de sus herramientas. Este registro, coordinado por la ONT y las coordinaciones autonómicas de trasplante, y en el que participan 33 hospitales de todo el país, ya ha permitido analizar la evolución de 2.463 personas que donaron en vida un riñón entre 2010 y 2017.

Como en toda intervención quirúrgica, el riesgo cero no existe. Sólo uno de cada 156 donantes precisó revisión quirúrgica de la cirugía tras la intervención antes de recibir el alta, una cifra similar a la publicada en las grandes series internacionales. La supervivencia al alta hospitalaria es del 100% y del 99,6% a los seis años, sin fallecimientos relacionados con la donación. Durante los primeros tres meses posteriores a la donación, se aprecia una reducción de la función renal, que el otro riñón compensa en los meses siguientes y permite al donante llevar una vida normal. No obstante, los donantes vivos se realizan revisiones médicas periódicamente.

Células madre

También son muchos los donantes de progenitores hematopoyéticos (TPH) -o de células madre de la sangre-, dentro de los que se incluyen médula ósea, sangre periférica y cordón umbilical. A lo largo del pasado año se realizaron 3.444. De
ellos, 2.146 eran del propio paciente, mientras que 1.298 fueron obtenidos de un donante. Estas cifras insisten en el crecimiento sostenido de esta técnica terapéutica, ya que supone un aumento del 2% de trasplantes con respecto a 2018. España dispone, asimismo, de 64.662 unidades de sangre de cordón umbilical (SCU), un 8% de todas las almacenadas en el mundo (790.000) y el mayor registro de Europa, tercero del mundo detrás de Estados.

Listas de espera

A pesar de la gran actividad trasplantadora que hemos alcanzado,  persiste un número importante de pacientes en lista de espera, pendientes de un órgano. A 31 de diciembre de 2019, se situaba en 4.889 pacientes. De ellos, 93 son pacientes pediátricos, niños que esperan de esa generosidad con mayúsculas. Esto hace que debamos seguir sumando esfuerzos y subiendo al tren de la donación. Un tren en el que deberíamos estar todos.

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