La enfermería al lado de las mujeres

La enfermería tiene una posición privilegiada para detectar y prevenir la violencia de género. Su trabajo, además de los cuidados en caso de lesiones, es también lograr que las mujeres víctimas de esta situación salgan de la invisibilidad y den un paso adelante hacia una nueva vida lejos del maltrato.

La sociedad en la que vivimos ha permanecido casi toda su historia de espaldas a lo que ocurría en muchos hogares. La violencia ejercida contra las mujeres estaba normalizada y se consideraba un asunto familiar, que pertenecía a la intimidad.

La violencia de género es también un problema de salud

Ahora podemos decir, pero todavía no muy alto, que eso está cambiando. La violencia de género ha saltado del ámbito privado al público y ya se considera un problema de interés social, algo que nos afecta a todos y a todas. Pero la violencia de género es también un problema de salud, así lo afirma Begoña Calonge, enfermera de urgencias que forma parte de la Comisión de Violencia del Hospital Universitario Gregorio Marañón.

El protocolo está muy bien definido en cada una de las etapas, desde que la mujer entra en urgencias con un caso claro de violencia de género, hasta que se deriva a Asuntos Sociales. La dificultad, apunta Begoña, “es que hay muchas mujeres que pasan por nuestras manos que no somos capaces de identificar como víctimas de violencia puertas atrás de la urgencia”.

51 mujeres han sido víctimas mortales de violencia de género a manos de sus parejas o exparejas

El papel de la enfermería es clave en la detección precoz de los casos de violencia de género, por el contacto directo con las mujeres y la empatía y agudeza que caracteriza a la profesión. Pero es una gran responsabilidad que tiene que estar respaldada por una formación, que según Begoña Calonge, “en muchas ocasiones es insuficiente, pero no solo en la enfermería, sino en todos los profesionales sanitarios”.

Educar en igualdad

En España, según datos oficiales, en lo que llevamos de año, 51 mujeres han sido víctimas mortales de violencia de género a manos de sus parejas o exparejas. Pero además del asesinato hay otros muchos casos de violencia de género. Son los casos de lesiones, agresiones sexuales y de violencia psicológica en forma de amenazas o coacciones. Todos ellos repercuten en la salud de las mujeres pues la violencia de género tiene consecuencias en todas sus dimensiones: física, psicológica, emocional, sexual y social.

El camino hacia la erradicación de la violencia de género pasa obligatoriamente por la sensibilización, la información y sobre todo por la educación en igualdad como medida de prevención. Existen recursos de ayuda para víctimas de organismos públicos y un sólido tejido asociativo que promueve el cambio de las estructuras sociales, económicas y culturales para lograr la igualdad y la equidad de género entre mujeres y hombres.

Si quieres conocer mejor el trabajo de Begoña Calonge no te pierdas nuestro programa Objetivo Empleo, en el que también conocerás cómo mejorar tu autoestima y el debate abierto en torno al cambio horario. También puedes dejarnos tus sugerencias y comentarios en el correo electrónico objetivoempleo@enfermeriatv.es

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